The West Wing (El ala oeste de la Casa Blanca, 1999-2006) nace del encuentro de varios nombres de gran talento. En primer lugar, el creador y puntal fundamental de la serie, Aaron Sorkin, un guionista que vive entre el cine (Algunos hombres buenos y El Presidente y la Sra. Wade) y la televisión, donde trabaja como Productor Ejecutivo de la peculiar dramedia Sports Night. La asociación con John Wells (E.R. y Third Watch) permite a Sorkin consolidar una oferta de gran peso para las negociaciones con NBC. Por último, el elemento de puesta en escena, uno de los ejemplos más destacados del nuevo lenguaje televisivo, corre a cargo del tercer Productor Ejecutivo, Tommy Schlamme, considerado uno de los mejores directores norteamericanos de televisión que ha trabajado en un gran número de series de categoría, especialmente junto a David E. Kelley. El potente equipo se completa con guionistas del nivel de Alexa Junge (una de las piezas creativas fundamentales de Friends) y asesores políticos de la importancia de Patrick Caddell (consultor de Carter y experto pollster) o Dee Dee Myers, que es Portavoz de la Casa Blanca con Clinton. Con estos mimbres nace el que puede llegar a ser el más importante drama de la historia. Desde su primera temporada, The West Wing gana sucesivamente cuatro Emmys a mejor serie dramática. Esta producción puede asumirse como el paradigma de los nuevos tiempos que corren en el formato. La perfecta combinación de calidad y comercialidad terminan por romper con antiguos tópicos ya obsoletos. La serie parte de un guión de una solidez extraordinaria, con estructuras narrativas originales y sorprendentes. El trabajo con los actores y la realización elevan a una altura inusual la puesta en escena de una serie dirigida a la televisión en abierto. The west wing narra la vida en el ala oeste de la casa Blanca, donde se encuentra el despacho oval del Presidente (Martin Sheen) y las oficinas de su equipo de asesores de máxima confianza. Destaca el trabajo de solventes actores como John Spencer (La Ley de Los Ángeles), Rob Lowe (hasta la cuarta temporada), Richard Schiff o Bradley Whitford. Además suele contar con la colaboración puntual de nombres de gran prestigio. En sus primeras cinco temporadas vive grandes polémicas debido al impacto de muchos de sus argumentos y por la intensidad de la vida política real norteamericana que se vive en paralelo a la creación de la serie (Elecciones, Guerra de Irak, etc.).lunes 21 de diciembre de 2009
THE WEST WING (1999)
The West Wing (El ala oeste de la Casa Blanca, 1999-2006) nace del encuentro de varios nombres de gran talento. En primer lugar, el creador y puntal fundamental de la serie, Aaron Sorkin, un guionista que vive entre el cine (Algunos hombres buenos y El Presidente y la Sra. Wade) y la televisión, donde trabaja como Productor Ejecutivo de la peculiar dramedia Sports Night. La asociación con John Wells (E.R. y Third Watch) permite a Sorkin consolidar una oferta de gran peso para las negociaciones con NBC. Por último, el elemento de puesta en escena, uno de los ejemplos más destacados del nuevo lenguaje televisivo, corre a cargo del tercer Productor Ejecutivo, Tommy Schlamme, considerado uno de los mejores directores norteamericanos de televisión que ha trabajado en un gran número de series de categoría, especialmente junto a David E. Kelley. El potente equipo se completa con guionistas del nivel de Alexa Junge (una de las piezas creativas fundamentales de Friends) y asesores políticos de la importancia de Patrick Caddell (consultor de Carter y experto pollster) o Dee Dee Myers, que es Portavoz de la Casa Blanca con Clinton. Con estos mimbres nace el que puede llegar a ser el más importante drama de la historia. Desde su primera temporada, The West Wing gana sucesivamente cuatro Emmys a mejor serie dramática. Esta producción puede asumirse como el paradigma de los nuevos tiempos que corren en el formato. La perfecta combinación de calidad y comercialidad terminan por romper con antiguos tópicos ya obsoletos. La serie parte de un guión de una solidez extraordinaria, con estructuras narrativas originales y sorprendentes. El trabajo con los actores y la realización elevan a una altura inusual la puesta en escena de una serie dirigida a la televisión en abierto. The west wing narra la vida en el ala oeste de la casa Blanca, donde se encuentra el despacho oval del Presidente (Martin Sheen) y las oficinas de su equipo de asesores de máxima confianza. Destaca el trabajo de solventes actores como John Spencer (La Ley de Los Ángeles), Rob Lowe (hasta la cuarta temporada), Richard Schiff o Bradley Whitford. Además suele contar con la colaboración puntual de nombres de gran prestigio. En sus primeras cinco temporadas vive grandes polémicas debido al impacto de muchos de sus argumentos y por la intensidad de la vida política real norteamericana que se vive en paralelo a la creación de la serie (Elecciones, Guerra de Irak, etc.).THE SOPRANOS (1999)
En 1998, la cadena de pago del grupo Time-Warner, HBO decide introducirse en la producción de series del formato drama tras el éxito de algunas de sus telecomedias (Dream on y, sobre todo, The Larry Sanders Show) y tras una larga experiencia en el campo de los tv-movies. Entre los diferentes proyectos que estudia, elige finalmente un proyecto creado por David Chase, un veterano profesional que ya veinte años atrás colabora como guionista y director del clásico Alfred Hitchcock Presenta y que posteriormente llega a ser productor ejecutivo de series como Doctor en Alaska. La idea de Chase se titula Los Soprano (1999-2007) y se basa en contar la vida cotidiana de una banda de mafiosos en New Jersey, con especial atención sobre la vida familiar y personal del capo, Tony Soprano (encarnado por el actor James Galdolfini). Los Soprano supone el más avanzado paso conocido hasta la fecha en el clásico formato del drama. Su emisión a través del canal de pago HBO permite solventar algunos tradicionales impedimentos. Tal es el caso de loa ausencia de cortes publicitarios que posibilita la creación de estructuras narrativas más compelas, sin estar atadas a la fórmula de los actos con sus puntos de giro obligados antes de cada break. En la misma línea, la emisión codificada permite alejarse de los cánones de la televisión convencional en cuanto a lenguaje y a contenidos a tratar. Todo ello permite acercar mucho más la televisión a la estética cinematográfica. Para muchos es la mejor serie de televisión que se haya realizado hasta la fecha. La serie tiene un final controvertido que desata largas polémicas. Su influencia en el medio televisivo es absoluta. Nada ha sido igual a partir de ella. Los limites sobre la calidad en televisión han quedado completamente rotos y el viejo aforismo respecto a la imposibilidad de conciliar éxito y calidad ha dejado de tener sentido.martes 15 de diciembre de 2009
FREAKS & GEEKS (1999)
Uno De los atractivos que tiene el trabajo en televisión es el de la imposibilidad de predecir qué puede ocurrir en cada momento. En la historia del medio se acumulan grandes éxitos que al final tienen poco valor para la posteridad y a la vez sonoros fracasos que tienen influencia decisiva en años posteriores. Tal es el caso de Freaks & Geeks, una serie emitida en la temporada 1999-2000 y que posiblemente encabece la lista de títulos malditos del género. Se trata de un proyecto desarrollado por el guionista y productor Judd Apatow que había trabajado años atrás en The Larry Sanders Show y en The Ben Stiller Show. La serie sólo dura una temporada y se emiten 18 episodios. El evidente fracaso comercial va acompañado de magníficas críticas y de algunos galardones importantes. Apatow en realidad se adelanta a su tiempo y sienta las bases en Freaks and Geeks de lo que poco tiempo después se convertirá en la corriente de cine comercial más importante del nuevo siglo. Ruptura de los arquetipos tradicionales, mayor realismo, apuesta decidida por romper tabúes,… Apatow es hoy en día la figura más importante del cine norteamericano de comedia. Sus reiterados éxitos como productor, guionista o director así lo confirman. Virgen a los 40, Dick & Jane, Un lío embarazoso, Superbad, Forgetting Sarah Marshall, Zohan, Year One, Funny People, … son algunos ejemplos de su carrera.Freaks & Geeks es sin duda una serie maldita que quizá equivocó su lanzamiento en televisión en abierto, en lugar de haberse ubicado en la de pago donde posiblemente hubiera tenido un recorrido más importante. Pese a haber transcurrido más de una década, la serie sigue manteniendo vigencia y sigue siendo objeto de culto para muchos amantes de la mejor televisión.
viernes 27 de noviembre de 2009
L.A. LAW (1986)
El gran éxito obtenido por Canción triste de Hill Street permite a Steven Bochco recibir una suculenta oferta de NBC para abordar un segundo proyecto. En 1986 se estrena L.A. Law (La ley de Los Ángeles) que actualiza a su vez otro clásico televisivo, los courtroom-dramas. La serie se rueda íntegramente en interiores y se apoya sobremanera en el soberbio trabajo de los actores y, especialmente, en la labor de los guionistas dirigidos por el propio Bochco junto a Terry Louise Fisher. Curiosamente, ambos acaban enfrentados en un duro conflicto tras romper sus relaciones como socios que terminan con la salida de Fisher. Para la elaboración de las tramas se contrata a un joven abogado que sirve de consultor. Su nombre es David E. Kelley, que de esta manera se introduce en el mundo de la televisión. Hasta 1994, L.A. Law consigue igualar el record sólo alcanzado por Hill Street Blues de cuatro Emmys al mejor drama. En multitud de ocasiones los diferentes episodios de cada temporada copan las nominaciones a los mejores guiones y a la mejor dirección.La ley de Los Ángeles mantiene una estructura narrativa similar a su predecesora e inspiradora Hill Street Blues. Con un reparto amplio en el que los distintos actores se alternan en el protagonismo principal de cada episodio, se abordan todo tipo de casos con una cuidada fórmula que mezcla con maestría asuntos serios con otros más humorísticos. El ambiente, el de un poderoso bufete especializado en ganar casi todos los casos, contrasta con el más humilde de la comisaría de la calle Hill. En la serie cobran especial fuerza las tramas con alto contenido ético en las que el espectador se ve atrapado antes de cada veredicto judicial. Hábilmente, se intercalan las historias personales y sentimentales del amplio elenco de protagonistas. La definición de los distintos personajes es de una maestría difícilmente superable al conseguir aglutinar en un mismo equipo a estereotipos absolutamente diferentes y enfrentados a priori.
MOONLIGHTING (1985)
Tras Hill Street Blues, nada vuelve a ser igual. Casi al igual que ocurre en la era dorada de los sitcoms de los años setenta, en la que conviven producciones comerciales y tópicas con series de alta calidad con no menos éxito, el mismo proceso se vive en los ochenta en el formato del drama. La NBC encabeza un efecto revulsivo a todos los niveles, con títulos tan diversos como El equipo A, El coche fantástico (1983), Remington Steel (1982), Miami Vice (1984) o L.A. Law (1986). Las otras cadenas tienen que reaccionar para no perder la estela de NBC. Así se suceden éxitos en este formato como Magnum P.I. (1981), Cagney and Lacey (1982) y sobre todo Luz de Luna (1985) y Treinta y tantos (1987).En esta etapa de plena efervescencia creativa nace otra producción que rompe moldes de nuevo. Se trata de una serie inspirada en el clásico cinematográfico His girl Friday (Luna Nueva), protagonizada por Cary Grant y Rosalind Russell. Su creador, Glenn Gordon Caron, se forma en la escuela MTM como guionista de producciones como Taxi o Remington Steele. Finalmente, en 1985, consigue vender a ABC un innovador proyecto titulado Moonlighting (Luz de Luna), con Bruce Willis y Cybill Sepherd. Posiblemente estamos ante la serie menos estandarizada de la historia. Unos guiones llenos de ingenio y una dirección y realización en muchos casos más cercanas al cine que a la televisión dificultan la necesidad de cumplir los plazos semanales de producción. Las malas relaciones personales entre los dos actores principales acaban por complicar aún más las cosas. De hecho, no es extraño que se suspendiera alguna emisión debido a que el episodio no está dispuesto en el momento adecuado. Para terminar las complicaciones, Cybill Sepherd se queda embarazada en la vida real y a la vez Bruce Willis inicia una imparable carrera cinematográfica. Todo esto acaba por bloquear el desarrollo cotidiano de una serie que acaba por ser cancelada antes de lo que su calidad merecía.
miércoles 25 de noviembre de 2009
HILL STREET BLUES (1978)
En 1978, NBC estrena Hill Street Blues (Canción triste de Hill street). De esta forma, se inicia una auténtica renovación de un formato caracterizado hasta la fecha por su conservadurismo y estabilidad creativa. Marca una de las cumbres de la historia de la televisión. Su principal aporte radica no sólo por lo que significa, sino especialmente por el momento en el que surge. Un género con claros síntomas de asfixia se revitaliza con un planteamiento revolucionario a la vez que impactante. Los actores, la realización, los guiones, el lenguaje,… todo es un impacto para la época. Steven Bochco, el productor ejecutivo, pasa a convertirse en una figura emergente de primer nivel gracias a esta obra extraordinaria. Junto a él colaboran un buen grupo de jóvenes que con los años ocuparán puestos de máxima responsabilidad en grandes éxitos de la televisión. Entre otros, figuran guionistas o productores como Michael Kozoll, David Milch, Gregory Hoblit, Mark Frost, Anthony Yerkovich o Betty Thomas. La serie está producida de nuevo por la MTM de Tinker que ya, en ese momento, se convierte en el referente absoluto de la televisión mundial.Entre las múltiples novedades que aporta esta serie, quizá la más significativa sea la de romper los principales códigos narrativos repetidos hasta la extenuación. La serie curiosamente coincide en algunos elementos con el otro extremo de la escala de calidad. La idea de abordar estructuras multitramáticas que combinan un argumento principal con otras historias con menor presencia, que se desarrollan en paralelo, casi al estilo de los viejos culebrones, aunque con un contenido nada convencional. De la misma forma se acaba con la tradición de realizar tramas siempre autoconclusivas. Algunas de sus historias se alargan durante varias semanas y aparecen y desaparecen del mapa de tramas. La serie es rupturista no sólo en su estructura, también en su puesta en escena, en su lenguaje y en el enfoque de un género superexplotado, las series policíacas. La televisión contemporánea tiene un capítulo ineludible dedicado a esta joya de la televisión. Gran parte de las series que hoy en día se producen tienen en Hill Street Blues su mayor influencia.
LOU GRANT (1977)
El proceso de excesiva estabilidad en el formato del drama que se extiende hasta mediados de la década de los 70, se rompe curiosamente gracias a la llegada de quienes más habían contribuido en los últimos tiempos a modernizar y actualizar el sitcom. James L. Brooks (The Mary Tyler Moore y Taxi), Allan Burns (The Mary Tyler Moore y Rhoda) y Gene Reynolds (M*A*S*H) se unen para realizar la más importante producción de drama realizada hasta la fecha. Tras el cierre de la histórica serie The Mary Tyler Moore se pone en marcha un curioso spin-off (continuación) protagonizado por Ed Asner, que lleva como título el nombre del personaje que encarnaba, el periodista Lou Grant. De un sitcom nace un drama. Un equipo especializado en comedia aborda por vez primera una serie comprometida y rupturista. Consiguen crear la primera gran obra televisiva del drama norteamericano.Emitida entre 1977 y 1982, Lou Grant acapara mucho más prestigio que éxito de audiencia. La serie gana el Emmy al mejor drama en las temporadas 78-79 y 79-80. Se trata de una de las grandes obras de la mítica productora MTM, creadora de la corriente denominada Quality TV, que compagina el triunfo comercial, con un nivel de calidad indiscutible. La empresa está dirigida por Grant Tinker, marido de la actriz Mary Tyler Moore, y que monta con ella la productora que llevaba por nombre las iniciales de su mujer. La coincidencia entre el apellido del periodista de ficción y el nombre de pila del presidente de la compañía no es evidentemente una casualidad. Lou Grant inventa el género del newspaper-drama. La serie tiene un fuerte contenido ideológico al presentar la vida en un periódico independiente, liberal y combativo frente a la corrupción, el abuso de poder y la injusticia social, La Tribuna de Los Ángeles donde Lou Grant encuentra trabajo como Redactor Jefe. Sin grandes despliegues de producción, la consigue altas cotas de brillantez, fundamentalmente por la crudeza de muchos de sus guiones, la profundidad de sus personajes y la trascendencia de los conflictos abordados. Nada será igual en la televisión estadounidense después de Lou Grant.
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